Cómo detectar alergias en perros: guía práctica para pet parents
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Las alergias en perros son una de las consultas más frecuentes en clínicas veterinarias y, aunque no siempre son graves, pueden afectar significativamente la calidad de vida de tu hocico. Entender cómo reconocer los signos de alergia, cuándo suelen aparecer, qué opciones de tratamiento existen y cómo mejorar los síntomas te ayudará a actuar rápido y con seguridad.
En este artículo encontrarás respuestas claras y respaldadas por fuentes veterinarias de referencia, para que puedas tomar decisiones informadas sobre la salud de tu perro.
¿Qué son las alergias en perros?
Las alergias son respuestas inmunitarias exageradas frente a sustancias que normalmente no son dañinas. En perros, estas reacciones pueden desencadenarse por elementos tan comunes como polen, ácaros del polvo o ciertos ingredientes de la alimentación.
Según el American College of Veterinary Dermatology (ACVD), las alergias cutáneas representan uno de los principales motivos de consulta en dermatología veterinaria y afectan a un porcentaje significativo de la población canina.
¿Qué tipo de alergias en perros existen?
Conocer los diferentes tipos ayuda a entender por qué los síntomas pueden variar tanto.
1. Alergia ambiental (dermatitis atópica)
Provocada por alérgenos como:
- Polen
- Polvo
- Ácaros
- Moho
Suele aparecer entre los 1 y 3 años de edad, aunque puede manifestarse antes o después.
2. Alergia alimentaria
Se produce por sensibilidad a ingredientes concretos de la dieta.
Los alérgenos más frecuentes incluyen:
- Proteínas como pollo o ternera
- Lácteos
- Trigo y otros cereales
Puede aparecer a cualquier edad y suele provocar tanto alergia en la piel de los perros como síntomas digestivos (vómitos o diarrea).
3. Dermatitis alérgica por pulgas
La saliva de la pulga desencadena una reacción exagerada del sistema inmunitario.
Es especialmente frecuente en primavera y verano y puede producir picor intenso incluso cuando hay pocas pulgas visibles.
¿Cuándo suelen aparecer las alergias en perros?
Aunque no existe una regla fija, hay ciertos patrones:
- Ambientales: entre 1 y 3 años.
- Alimentarias: pueden aparecer en cualquier momento.
- Pulgas: más comunes en meses cálidos.
Algunas razas presentan mayor predisposición genética, por lo que la vigilancia temprana es clave según la revista Veterinary Dermatology. Razas como el West Highland White Terrier, el Bulldog Francés, el Bulldog Inglés, el Labrador Retriever, el Golden, el Pastor Alemán, el Boxer y el Shar Pei son algunas de ellas.
¿Cómo detectar que tu perro tiene alergia?

El síntoma estrella es el picor persistente, pero no es el único.
Síntomas más frecuentes de alergias en la piel de lo perros
- Rascado constante
- Lamerse o morderse las patas
- Enrojecimiento de la piel
- Pérdida de pelo localizada
- Heridas por rascado
- Infecciones cutáneas secundarias
La Canadian Veterinary Medical Association destaca que el prurito es el signo clínico más característico de la alergia canina.
Otros signos asociados
- Otitis recurrentes
- Sacudidas frecuentes de cabeza
- Estornudos
- Problemas gastrointestinales
Si estos síntomas se mantienen en el tiempo, es importante acudir al veterinario para confirmar el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostican las alergias en perros?
El diagnóstico suele realizarse por exclusión y puede incluir:
- Historia clínica detallada
- Exploración dermatológica completa
- Dieta de eliminación
- Pruebas intradérmicas o análisis específicos
La combinación de estas pruebas permite identificar el alérgeno y establecer un plan de tratamiento personalizado.
Tratamientos disponibles para las alergias en perros
El manejo suele ser integral y adaptado a cada caso.
1. Control del picor
Uso de antihistamínico para perros
El antihistamínico para perros puede ser útil en casos leves o como apoyo terapéutico. Algunos principios activos utilizados bajo prescripción veterinaria son:
- Difenhidramina
- Cetirizina
⚠️ Nunca debes administrar medicación humana sin indicación profesional. La dosis y el tipo de fármaco varían según peso y estado de salud.
2. Corticoides e inmunomoduladores
En casos moderados o graves, el veterinario puede recetar fármacos más potentes para reducir inflamación y picor.
3. Inmunoterapia
Consiste en administrar pequeñas cantidades del alérgeno para “educar” el sistema inmunitario. Es un tratamiento a largo plazo indicado tras pruebas específicas.
4. Dietas hipoalergénicas
En casos de alergia alimentaria, una dieta con proteína novedosa o hidrolizada puede reducir significativamente los síntomas.
Cómo mejorar y calmar los síntomas en casa
Además del tratamiento veterinario, estas medidas pueden ayudar:
Control ambiental
- Limpieza frecuente del hogar
- Aspirar alfombras y camas
- Lavar mantas y textiles regularmente
Cuidado de piel y oídos
- Baños con champús dermatológicos
- Revisión periódica de orejas
Suplementos
Ácidos grasos omega-3 pueden mejorar la función barrera de la piel y disminuir inflamación.
¿Pueden empeorar las alergias si no se tratan?
Sí. Sin un control adecuado, pueden volverse crónicas y provocar infecciones secundarias recurrentes. Es importante contar con un seguro veterinario como el de Musky para estar siempre cubierto ante una posible reacción alérgica. Es importante que leas detenidamente la póliza para saber bien las carencias en este tipo de patologías. Recuerda que también nuestro equipo de atención al cliente te ayudará en todo y resolverá tus dudas:
Señales de alarma
Acude de inmediato al veterinario si observas:
- Inflamación facial repentina
- Dificultad respiratoria
- Heridas abiertas severas
- Dolor intenso en piel u oídos
Un plan de acción para el bienestar de tu perro
Detectar las alergias en perros a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida llena de picor y malestar o una rutina cómoda y feliz. Observar cambios en la piel, el comportamiento o la digestión es el primer paso.
Con diagnóstico veterinario, tratamiento adecuado y pequeños ajustes en casa, es posible controlar los síntomas y mejorar notablemente la calidad de vida de tu perro. La clave está en la detección precoz y en el seguimiento profesional continuado.